La vergüenza de la que carecen muchos políticos españoles
(cortándose las uñas y haciendo otras cosas en el escaño)
Por si eso fuera poco, la salud del Rey empeora cada año. En el último año ha sido operado ya cuatro veces. Ayer, jueves, se anunció que Juan Carlos será intervenido de una hernia discal el próximo 3 de marzo, algo más de tres meses después de que se le implantara una prótesis en la cadera izquierda.
El
diario neoyorquino señala el deterioro popular que ha sufrido la Casa
Real. "Con una multitud de casos de corrupción socavando la confianza de
los españoles en casi cualquier institución del Gobierno, la investigación dirigida al señor Urdangarin también ha puesto a la familia real en estado de sitio", asegura.
Según la versión del mismo
abogado, este supuesto entorno aportó los datos para que los entonces
trabajadores de la agencia de detectives Alejandro Borreguero y Julián
Peribáñez grabasen el almuerzo de La Camarga el 7 de julio de 2010 sin
que lo supiese el propio Marco.
Algunos sectores, entre los que se encuentran muy claramente las
direcciones de los dos grandes partidos, intentan apuntalar como pueden
un diseño institucional y económico que durante décadas les ha
permitido reproducirse tanto en el Gobierno como en el poder.
Navarro, que ha recordado que él es un "republicano convencido", ha loado la contribución de Don Juan Carlos a la democracia y al bienestar de España, y le ha calificado como "un buen rey".

Los agentes de la Policía Local han realizado labores de apoyo a los efectivos del parque de Bomberos ya que ha sido desalojado el bloque de viviendas situado sobre la oficina como medida preventiva.
PALABRAS 'INCÓMODAS'
Beatriz Talegón es una mujer valiente, mucho, que representa,
además, a muchas voces. Y digo muchas, lo he escrito bien. No sólo dentro del
PSOE, donde se enmarcaban sus palabras. Su discurso, con el que uno puede estar más o menos de acuerdo, en todo, en nada o en parte, nos lo podemos llevar a cualquier partido cambiando unos pocos nombres. Incluso más allá, a la
conciencia de todos los ciudadanos. Aunque a muchos les cueste verlo.
Tengo 70 años y estoy de manera mas o menos relacionado con la vida política desde 1976.
Sin embargo, desde que
escribió el guión hasta su estreno el próximo 8 de marzo, el cambio de
la realidad en el país ha provocado el consiguiente giro en la mirada
sobre su filme. "No quiero decir que sea una película premonitoria. Pero
cuando hay vuelcos sociales, y
desde luego ahora estamos viviendo uno, el más fuerte que yo recuerde
desde la democracia, las películas pueden quedarse viejas o, al
contrario, de un modo inconsciente, adquirir una dimensión, un
significado que no estaba en la cabeza de su director", asegura.
Pero el Almodóvar activista estalló en 2004. "Cuando miles de españoles salieron a la calle para decir que no a la guerra de Irak
tuve la sensación clarísima de que más allá de los partidos había una
realidad muy poderosa que es la conciencia ciudadana", explica, y
coincidiendo con el estreno de La mala educación mostró su apoyo al gobierno de Zapatero y su repulsa al Partido Popular.
Hablan de chantajes, de espías, de intimidades
grabadas, de amantes con deseo de venganza, de políticos corruptos, de
socios de duques que chantajean a la Corona, de amigas del Rey.
La moral protestante penaliza la mentira con la
muerte política. A Clinton no lo tambaleó el fornicio chapucero sobre la
alfombra azul del despacho oval, sino la trola con la que intentó
ocultar su desahogo. No quiero decir que los dirigentes sajones no
engañen. Ahí está Kissinger para darle categoría a los embustes
gubernamentales con la oportunista teoría de que la moral del estadista
es diferente a la del ciudadano corriente. Pero pareciera que en la vida
pública de estos países estuviera bien presente la advertencia de
Lutero: «Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más
grande se vuelve».

Al margen de este aspecto, la última visita al 'taller'
del monarca (tal y como él denominó a sus visitas médicas ante los
líderes iberoamericanos en la pasada Cumbre de Cádiz) ha arrojado
resultados que se consideran "satisfactorios", detalla la Casa del Rey
en un escueto comunicado publicado en su web y que firma el jefe del
servicio médico de la Casa, Miguel Fernández Tapia-Ruano.